'Savia nueva' en el arbitraje navarro
- Luis González

- 17 oct
- 2 Min. de lectura
Luis González, comentarista arbitral y excolegiado, pone de relieve la nueva hornada de jóvenes árbitros que se han incorporado al estamento arbitral navarro, en el artículo de esta semana

55 jóvenes han conseguido superar las pruebas de acceso en el último cursillo promovido
por el comité navarro de árbitros. Tras asistir a las clases teóricas para aprender el
reglamento, realizaron posteriormente el correspondiente examen de aptitud y superaron también las pruebas físicas correspondientes.
52 chicos y solamente tres chicas, en total, que en breve comenzarán a actuar por los campos de nuestra comunidad foral. Lo harán, al principio, arbitrando en fútbol base, tanto en masculino como en femenino, y de asistentes en Liga Nacional juvenil para ir formándose con la ayuda de árbitros veteranos que les instruirán, acompañarán y acogerán como siempre hace el colectivo arbitral.
Está resultando tremendamente difícil la incorporación de mujeres al arbitraje y sorprende
ya que cada vez hay más equipos femeninos y más chicas que practican este deporte. El responsable del arbitraje femenino en Navarra se mostraba preocupado y frustrado ante
la falta de chicas cursillistas, a pesar del esfuerzo realizado por la Federación y el Comité de
Árbitros para hacer atractivo el arbitraje al colectivo femenino.
UN AUTÉNTICO 'BOOM' DE NUEVOS ÁRBITROS
Con estas nuevas incorporaciones el número de árbitros en el comité navarro se acerca al
medio millar, algo impensable hace unos años. Esto se ha conseguido entre otras cosas
por la posibilidad de poder compaginar ser jugador y árbitro al mismo tiempo, siendo cada
vez mayor el número de personas que durante la temporada hacen ambas actividades. Es absolutamente imprescindible que jugadores, técnicos, directivos y afición tengan
paciencia y ayuden a que las chicas y chicos que se van incorporando encuentren el apoyo
necesario para ir aprendiendo y no abandonen el arbitraje por la presión y poca tolerancia
ante sus errores, inevitables en todo proceso de aprendizaje.
Estoy seguro que todas y todos los que, de una forma u otra, formamos parte de la gran
familia que es el fútbol navarro sabremos estar a la altura. Lo iremos viendo y contando.



