¿Salvación o formación?
- Álvaro Burusco

- 22 ene
- 3 Min. de lectura
Estas últimas semanas se ha vuelto a poner encima de la mesa el debate sobre cuál debe ser el objetivo de Osasuna Promesas tras los recientes fichajes de Rufo Lucero y Manu Rico.

Al inicio de esta temporada 25/26 parecía haber habido un cambio de rumbo en la gestión deportiva de Osasuna Promesas. Solamente se firmaron tres futbolistas: Raúl Chasco, Mikel Serrano y Anton Efermov. Estos tres jugadores, sumados a Stamatakis, Diego Espejo, Roberto Arroyo y Dani González, hizo que hubiese siete miembros en plantilla fichados de fuera de Navarra, cifra alta para un filial, pero que comparada con anteriores temporadas hizo que se considerase baja. Además, el ascenso desde el Subiza y División de Honor de varios jóvenes canteranos prometía una campaña ilusionante.
DOS FICHAJES, POR AHORA
Sin embargo, la situación clasificatoria actual de Osasuna Promesas —19º con dieciocho puntos y a cinco de la salvación— ha provocado que la dirección deportiva vuelva a acudir al mercado de invierno como si del primer equipo se tratase. Han sido dos las incorporaciones para el filial rojillo con un denominador común en ambas: no son sub 23. Esto quiere decir que ninguno de los dos futbolistas podrá alternar el primer equipo con el Promesas, una realidad que evidencia el principal objetivo del club: salvar a toda costa la categoría por encima de formar a los jugadores de casa y que sean ellos quiénes disputen los minutos en Primera Federación.
Los nombres son Rufo Lucero y Manu Rico. El primero, procedente del Zamora (1ª RFEF), ha disputado 18 partidos en la primera vuelta y ya debutó como titular el pasado fin de semana en O Couto contra el Ourense. El argentino de 23 años tiene pasado en su liga natal en equipos como Independiente Rivadavia o Aldosivi. Puede jugar tanto de lateral derecho como de extremo, lo que corta la progresión de jugadores como Mikel Ansó, Kepa, Álex Jiménez, Lumbreras o Pedroarena, entre otros. El último en llegar ha sido Manu Rico, mediapunta de 23 años procedente de la S.D. Huesca. Llega para reforzar una posición más que cubierta en la plantilla actual. Probablemente la línea con más nivel de la plantilla con jugadores como Miguel Auría, Jon García, Bruno Pérez, Xabi Garín o Yoel Villamayor.
¿1ª RFEF O 2ª RFEF?
Todo ello está provocando un debate entre la afición. ¿Qué los 4/5 mejores futbolistas Tajonar se fogueen en Primera Federación junto a jugadores de fuera o que la plantilla al completo este formada por futbolistas de casa y se compita en una categoría menor? No hay una ciencia cierta para responder esta pregunta pero el último precedente del Promesas en 2ª RFEF no debería asustarnos sino todo lo contrario.
De aquella plantilla que ascendió de Segunda a Primera RFEF son varios los que juegan actualmente en Primera División: Adama Boiro (Athletic Club), Aimar Oroz (Osasuna), Pablo Ibáñez (Alavés), Iker Muñoz (Osasuna) e Iker Benito (Osasuna). Si bien tres de estos cinco también jugaron partidos en 1ª RFEF. Además, años atrás el filial jugaba en Tercera División y jugadores como Moncayola ascendieron al primer equipo convirtiéndose a día de hoy en un pilar fundamental del equipo.
PERDER LA ESENCIA
En definitiva, no es el dónde sino quiénes juegan en Osasuna Promesas y si se sigue en esta espiral de fichajes constantes mercado si, mercado también, vamos a dejar de ver una primera plantilla con jugadores formados en Tajonar y un Promesas sin identidad. Igual no hay que mirar tanto a Bilbao y centrarnos más en qué se hace o se deja de hacer desde el club con el filial y los canteranos. Muchos de ellos terminan contrato a final de temporada y veremos qué decisión toma el club con ellos y qué rumbo decide tomar para los próximos años.



