El Valle de Egüés cae con honor en una noche mágica copera
- Abraham Del Pozo

- 30 oct
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Ambiente de gala en el remodelado Sarriguren para acoger la primera eliminatoria de Copa del Rey entre el Valle de Egüés y el Andorra. Cientos de niños, familias y jugadores del Egüés recibieron a su equipo por todo. Los locales, como era de esperar, cedieron el control del balón al Andorra, y esperó reculado en su campo las tímidas acometidas visitantes. Los primeros veinte minutos estuvieron protagonizados por las constantes interrupciones, mucho centrocampismo y dos córneres con peligro del Andorra. Un incisivo Alejandro Calvo, en la banda izquierda, fue el puntal del ataque andorrano, si bien Eneko Oroz defendió bien su perfil. Tras los minutos iniciales de tanteo, Aitor Navarro salvó al Egues con una meritoria parada tras un remate a la salida de un córner, en el 22’. En el rechace, Antal Yaakobishvili tuvo una clarísima oportunidad para anotar el 0-1, pero Hasier Iriarte despejó el esférico.
Antes de llegar a la media hora del encuentro, cayó el primer jarro de agua fría para el conjunto de Txiki Acaz. Y vino con polémica ya que Merquelanz, extremo derecho del Andorra, se quedó solo ante Aitor Navarro en una más que dudosa acción por posición incorrecta. El atacante visitante no falló en el mano a mano para poner el 0-1 en el marcador. No obstante, el linier no apreció el posible fuera de juego.
Cuando los ánimos declinaban en las gradas de Sarriguren, Iván Cuellar tuvo la oportunidad de oro para el empate del Egüés, pero su fuerte disparo al cuerpo de Owono, guardameta visitante, impidió que llegara el 1-1. El 0-1, antes del descanso, no dejaba de ser un resultado digno y esperanzador, hasta que, un minuto antes del pitido del colegiado, llegó el 0-2 a manos de Petxarroman.

HASIER IRIARTE CUMPLIÓ UN SUEÑO
Tras el paso por vestuarios, la diferencia de categoría se vio plasmada en el verde. En cinco minutos, el Andorra amplió la diferencia con dos goles fruto del cansancio local (en el 62' Manu Nieto; y en el 67', Uzcundun). Aun y todo, lejos de rendirse, el Egüés continuó peleando y vivió sus mejores momentos del partido con mucha presencia en campo rival y presionando arriba. En el 69´, un penalti provocado por Markel Rodríguez fue transformado por Hasier Iriarte, para poner el 1-4 en el electrónico, lo que provocó un auténtico júbilo en las gradas de Sarriguren.
A partir del gol local, la ilusión por vivir la celebración de un tanto en Copa del Rey impregnó de alegría Sarriguren, y poco o nada importaba lo que ocurría en el verde. En los minutos finales, el Andorra volvió a amenazar la portería defendida por Ander Sainz (sustituyó a Aitor Navarro al descanso). Éste, salvó un gol in-extremis en el minuto 78. Finalmente, en el minuto 83, llegaría el 1-5 definitivo de Josep Cerdà.
Pero, más allá del resultado y de la consecuente eliminación, el Valle de Egüés ha disfrutado de una experiencia inolvidable aupado por una afición volcada, además del apoyo incondicional de todas las categorías inferiores, que han animado los noventa minutos.



