El milagro del Doneztebe
- Abraham Del Pozo

- 29 abr
- 4 min de lectura
De un sueño a una historia: dos ascensos consecutivos en una de las machadas más importantes que se recuerdan en el fútbol navarro

Este pasado sábado, en torno a las 21.30 horas, se desató la locura en el campo de fútbol de Doneztebe después de que el Ondalan perdiera en casa ante el Lagunak por 3-4. Ese tardío resultado, con la noche ya cayendo, añadido a las derrotas de Cantolagua (0-2 ante el Gares) e Ilumberri (1-0 en Lerín), provocaron el ascenso matemático del Doneztebe, a pesar de perder 0-1 en casa ante el Baztan y a un mes del final de la competición.
UN ASCENSO HISTÓRICO, POR MÉRITOS PROPIOS
Al Doneztebe le han sobrado cuatro jornadas para lograr el ascenso. Con 62 puntos logrados en 30 jornadas, la distancia con el Baztan, tercero clasificado, es de 13 puntos, por lo que este pasado sábado las matemáticas confirmaron el hito histórico del conjunto de Gorka Laborda. El Doneztebe ha sido, hasta el momento, el mejor local, con 36 puntos cosechados (11V, 3E y 1D), compartiendo este dato con el también recién ascendido Gazte Berriak. La única derrota como local se produjo este sábado en el derbi contra el Baztan. Pero también es el mejor visitante, con 26 sumados, logrando siete victorias y cinco empates.
El punto de inflexión para el devenir del Doneztebe fue el mes de diciembre. Lo que había sido un notable comienzo liguero pasó a convertirse en realidad. Tres triunfos consecutivos (1-2 vs Lourdes; 3-1 vs San Adrián; 2-3 vs Peña Azagresa) encaramaron al conjunto de Malerreka en la segunda posición, con los mismos puntos (34) que el Gazte, líder por aquel momento. Y tras la vuelta del parón navideño, llegó el partido crucial en Ansoain. El 3-5 a favor del Doneztebe puso patas arriba la clasificación, poniéndose primeros en un partido frenético.
EL DESEMBARCO DE GORKA LABORDA EN DONEZTEBE
Gorka Laborda, natural de Pamplona, aterrizó en el Doneztebe en enero de 2023 sin haber tenido relación previa con el club. Su llegada se produjo a través de un conocido, que facilitó el contacto para incorporarse como entrenador del juvenil a mitad de temporada. En ese momento compaginaba esa labor con su etapa como jugador en el CD Izarra, donde todavía seguía en activo.

Tras esa primera experiencia en Santesteban, decidió centrarse únicamente en su faceta como futbolista y dejó temporalmente los banquillos. Sin embargo, una vez puso fin a su carrera deportiva en junio del 2024, regresó de nuevo al juvenil, retomando el vínculo iniciado meses antes con el club.
Laborda causó muy buena impresión en el club y meses después se le ofreció asumir el mando del primer equipo, entonces en Regional Preferente. La propuesta llegó en un contexto favorable, ya que Laborda ya conocía parte del vestuario tras haber coincidido con varios jugadores en categorías inferiores, además de haberse integrado con naturalidad tanto en el equipo como en el entorno del pueblo.
Desde su llegada, la evolución del equipo ha sido meteórica. Bajo su dirección, el Doneztebe ha vivido dos ascensos consecutivos: de Preferente a Autonómica, en la 24-25, y de Autonómica a Tercera, esta temporada. Una de las claves del proyecto ha sido la continuidad, manteniendo prácticamente intacto el bloque de jugadores de una temporada a otra.
TRES REMONTISTAS PROFESIONALES, EN EL EQUIPO
En el Doneztebe hay una particularidad muy propia de la zona: en la plantilla conviven el fútbol y el remonte. El equipo cuenta con tres jugadores que, además de competir en Autonómica, son también remontistas profesionales, lo que supone compaginar dos disciplinas exigentes durante la temporada. Se trata de Eloy García Ochandorena y Aimar Jabalera Juanena, junto al juvenil Koteto Ezkurra Arrechea, que este año ha dado el salto al primer equipo y ha debutado en Autonómica. Sin duda una curiosidad que agranda el hito del ascenso.

TODOS APORTAN
El Doneztebe no entiende de excepciones: todos aportan y todos forman parte del club. Cada jugador paga su ficha porque esa contribución es necesaria para que la entidad pueda subsistir y seguir creciendo temporada tras temporada. No se trata solo del primer equipo o de quienes más protagonismo tienen; también juegan los más pequeños, que representan el presente y, sobre todo, el futuro del club. Mantener una estructura deportiva sólida es responsabilidad de todos: familias, jugadores, entrenadores y directiva. Porque el Doneztebe es un proyecto colectivo, una casa común en la que cada aportación cuenta.

CON 41 AÑOS BAJO LOS PALOS
Una de las gestas de esta temporada para el recuerdo del Doneztebe ha estado en la portería. Las lesiones de los dos porteros, Jokin Arocena, que se rompió el cruzado a mitad de temporada, y de Antton Petrirena, han obligado a su entrenador de porteros a volver a ponerse los guantes diez años después. Este es Eduardo Vertiz, de 41 años y natural de Doneztebe, que ha jugado estos tres últimos partidos de la temporada, echando una mano al equipo en el momento crucial de la 25-26. "No se cómo me ha podido ayudar más", confesó Laborda en el programa especial de Fútbol Foral este lunes, que además puso en valor su partidazo en Berbinzana la semana pasada.

GRAN PARTE DE LA PLANTILLA, ORIUNDA DE DONEZTEBE
15 jugadores de la pantilla son del pueblo, un dato que muestra el gran lazo de unión entre el municipio y el equipo. También hay jugadores de municipios de la zona como Donamaria (4), Sunbilla (3), Zubieta (2), Nabarte y Lesaka. Como dato curioso, también hay un andaluz entre sus filas: Jesús Barbecho, de Córdoba.
Esta historia y muchas más ponen en evidencia que la amistad y el orgullo de pertenencia en el equipo de tu pueblo o barrio siguen teniendo un peso muy importante. Más allá de la categoría en la que se compita o de las dificultades del día a día, lo que mantiene vivo al grupo es el vínculo entre los jugadores, el compromiso con el club y el hecho de sentirse parte de un mismo proyecto. En el Doneztebe, ese sentimiento se refleja en la manera en la que se comparten esfuerzos, se compite cada fin de semana y se defiende una misma camiseta, dentro y fuera del campo. Prometen "dar mucha guerra" en Tercera la próxima temporada, y allí estará Fútbol Foral para contarlo.



